Una azafata de la compañía aérea low costEasyet con base en el Aeropuerto de Son Sant Joan, en Palma, ha denunciado a un turista alemán por tocarle el culo durante un vuelo de principios de esta semana procedente de Berlín-Tegel.

La empleada, cansada de la actitud del germano y la de sus compañeros de viaje, avisó a su sobrecargo, que pidió explicaciones al pasajero. Éste se excusó diciendo que formaba parte de una broma, pero la trabajadora no aceptó las explicaciones y finalmente lo denunció.

Según publica el diario El Mundo, nada más aterrizar, la Guardia Civil del puesto de Son Sant Joan se llevó al pasajero detenido, que poco después fue trasladado al juzgado de guardia de Palma, donde admitió los hechos, aunque negó que su intención fuera sexual. Sin embargo, la empleada de Easyet mantuvo la denuncia y pretende llegar a juicio contra el pasajero ya que no fue la única a quien tocó las nalgas en el vuelo.

«Antes de tocarla a ella, tocó a otras compañeras. Primero, mientras se hacía el servicio de comidas y bebidas le dieron en el culo a una de las chicas de la tripulación, pero ella se volvió y no puedo identificar quién era», relatan fuentes de la compañía Easyet.

Más tarde, cuando pasaban con el servicio de ventas de productos de duty free el turista volvió a la carga. «Le tocaron las piernas y después el culo, y ella cansada de esta actitud se quejó al sobrecargo y denunció», recalcan.

Las mismas fuentes de la compañía áerea se quejan de las «faltas de respeto» que sufren a diario por parte de los pasajeros que llegan a Mallorca«La mayoría ya sube borracha al avión. Es un desgaste psicológico diario. Sólo te piden bebidas y algunos se pasan con las chicas con actitudes agresivas sexualmente. No se les debería permitir subir a un avión así».

Por eso, reclaman mayor control en el aeropuerto de origen de los pasajeros por parte de las autoridades para impedir que viajen en situaciones de embriaguez.